Con la mirada de Ethel Riquelme

Por: Ethel Riquelme.- Para nadie era secreto que el presidente Andrés Manuel López Obrador impondría a un militar en activo para conducir la Guardia Nacional, pasando por encima de los acuerdos alcanzados por fracciones parlamentarias durante la creación de la corporación en marzo pasado. Que fuera militar, de tierra y en activo, era la única condición documentada de la Secretaría de la Defensa Nacional para transferir a más de 50 mil elementos y hacerse cargo de la nueva GN.

Esta semana la batalla será feroz en la construcción de las leyes y documentos complementarios a la Guardia Nacional, a partir del anuncio presidencial este viernes en la conferencia matutina, de que el primer Jefe de la GN será militar en activo, no en retiro como se había manejado y seguramente divisionario, como ya se sabe.

Al interior de las fuerzas armadas, además de confirmar que el general Víctor Hugo Aguirre Serna sí es la propuesta castrense para ocupar la comandancia de la Guardia Nacional, existe la aseveración de que el presidente López Obrador y sus operadores legislativos no engañaron a nadie y que su gabinete de Gobernación y Seguridad, no simularon que sería un militar retirado para obtener la aprobación parlamentaria.

¿Quieres que publiquemos un post de tu negocio en nuestro blog?

“Fueron los legisladores y los miembros de la sociedad civil los que se hicieron de esa idea, que sería retirado, nosotros sabíamos que eso no era posible por cuestiones de jerarquía, disciplina y operatividad”, asegura un alto mando de la defensa nacional

Y añade “desde febrero el presidente dijo que haría uso de su facultad para nombrar al jefe de la Guardia Nacional y que sería militar, retirado o en activo. No se engañó a nadie”.

El día de la aprobación de la Guardia Nacional en el Senado de la República por unanimidad, los senadores estaban convencidos de que la comandancia –no sólo operativa– sino general sería de un civil, pero los mandos militares del ejército y la armada mostraron su inconformidad y advirtieron que en esas condiciones no se podría cumplir con los objetivos ni se podría disponer del presupuesto que la Secretaría de la Defensa Nacional transferirá a la nueva corporación.

Si el ejército pondrá los recursos humanos y materiales para la Guardia Nacional, el manejo debe ser de un militar; era la “condición inamovible” del secretario de la Defensa Nacional General Crescencio Sandoval al presidente, digamos, que era una petición sentida hacia su jefe, una solicitud que también documentó con varios argumentos:

1) El adiestramiento de casi 40 mil civiles que será enrolados a partir del 14 de abril –fecha en la que saldrá la convocatoria final, según estimaciones dela Secretaría de Seguridad Pública federal— sólo puede llevarse a cabo por elementos militares debido a las exclusividades de la Ley y a las instalaciones a emplearse. No hay forma simplemente de que la formación militar se realice para obedecer a un civil.

2) Sedena ya tiene en aplicación 15 mil millones de pesos en instalaciones y recursos para adiestramiento y comandancias, un poco más de los 12 mil 500 millones de pesos más al presupuesto 2019 comparativamente con el de 2018, y se calcula que pondrá unos 30 mil millones de pesos más de su asignación normal.

3) En los últimos tres años, más de una decena de emboscadas han lastimado el orgullo de las fuerzas armadas mexicanas. En ellas, alrededor de 50 militares han sido ejecutados sobre todo en Tamaulipas, Sinaloa, Michoacán y Guerrero En todos los casos ha sido consecuencia de “pitazos” atribuidos a policías civiles con los que se opera en coordinación. Los soldados en la Guardia Nacional, rechazan por ello también el mando mixto, desean el mando de la información, la inteligencia y la operación para evitar filtraciones.

4) Reglamentariamente, la designación de un militar retirado, como se había interpretado que sería el Jefe de la Guardia Nacional, provocaría un desajuste en el mando activo que representa la mayor jerarquía, además de que implicaría el antecedente para la integración de más retirados que por ley, se colocan en la primera Reserva tanto de las fuerzas armadas y lo serán de la Guardia Nacional.

Entre otros, los argumentos que forman parte de un documento que conoce el presidente desde hace varios meses y que justifica la petición del General Sandoval.

La crónica de la una militarización anunciada.

© 2019, 6enpunto.mx. All rights reserved.

Resumen
Militar activo, única “condición” de Sedena
Nombre del artículo
Militar activo, única “condición” de Sedena
Descripción
Para nadie era secreto que el presidente Andrés Manuel López Obrador impondría a un militar en activo para conducir la Guardia Nacional
Autor
6enpunto.mx
6enpunto.mx

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.